Como un "renacer" califica la actriz Luciana Grassi el momento que está viviendo, con transformaciones importantes en su vida, pues ha explorado nuevas facetas en su carrera como gestora de contenidos útiles de decoración y estilo de vida para sus redes sociales. También fue invitada a Bogotá como conferencista, se presentó en Madrid como actriz, ha sido parte de varios proyectos teatrales y causas sociales, además de que recibió el premio OMI Trayectoria a las Altas Conciencias por su trabajo con el universo AUYO.
Por otro lado, la actriz está comprometida con algunas
causas sociales que velan por el bienestar de los niños del Ecuador, como la de
Plan Internacional y de la organización Dice No Más, aliada de la UNICEF y
dedicada a prevenir el abuso sexual infantil. Esta última fue resultado de su
participación en la obra Hamelin, del director español Andrés Lima. Luciana
tomó la decisión de realizar proyectos teatrales con propósito, a los que se le
añade la temporada de “El diario de la Pamela”, obra basada en una investigación
de diario La Posta.
La también productora ha estado constante en su movimiento
de activismo femenino AUYO, el cual busca empoderar y liberar a la mujer
actual. El círculo de amor propio, los talleres de desarrollo personal y los
monólogos sobre el ciclo femenino, son algunas de las aristas que comprenden el
Universo AUYO.
La actriz se
encuentra planificando su boda eclesiástica que se celebrará el 11 de julio en
Toledo, España, donde reside la mayor parte de su familia.
Ésta es la última de sus ceremonias de matrimonio con el entrenador y emprendedor Julio Franco, con quien ya celebró su unión en dos ceremonias distintas, una en Guayaquil con familiares cercanos, y otra con amigos en un día de playa en Olón. Julio es un entrenador privado que decidió arriesgarse a emprender su negocio el cual mantiene con éxito en Samborondón.
Ésta es la última de sus ceremonias de matrimonio con el entrenador y emprendedor Julio Franco, con quien ya celebró su unión en dos ceremonias distintas, una en Guayaquil con familiares cercanos, y otra con amigos en un día de playa en Olón. Julio es un entrenador privado que decidió arriesgarse a emprender su negocio el cual mantiene con éxito en Samborondón.
Luciana está mentalizada que el 2020 será un año en el que
este renacer proyectará un brillo permanente en su vida, planea continuar
activa en causas sociales acordes a su propósito, creativa en la generación de
contenido e ideas para su comunidad en redes sociales, pero sobretodo positiva
en esta etapa que incluye nuevos proyectos de vida con su esposo.

